Pido Gancho: género y nuevas masculinidades en la clase de educación física
Autoras: Juliana Garriga y Paula Surin. Ilustraciones: Eugenia Meli. Publicado por Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, Colección ESI, 2023. Ejemplar de distribución gratuita.
Marco legal del texto: Programa Nacional de Educación Sexual Integral Ley 26.150
Los destinatarios: profesores/as de educación física.
El objetivo: tiene como fin promover procesos de reflexión sobre el género y las masculinidades en sus clases; propone visibilizar la influencia de los estereotipos de género en los varones.
El título elegido
"Pido gancho es la frase que usamos para tomar un respiro en el juego y pensar cómo seguir. Se trata de una pausa para pensar la próxima estrategia, para resoplar fuerte y seguir jugando."
Comentario: Si bien es correcto el sentido popular lúdico de la frase, no debe desestimarse una cierta carga de picardía o ardid implícito en su utilización, como medio dilatorio de la contienda o el juego. Ha de prestarse atención, además, a las acepciones negativas, séptima y octava, de la palabra "gancho" según la RAE.
Orientación ideológica y pedagógica
"La educación física es, por excelencia, la asignatura que conecta a los/las jóvenes con su cuerpo… ¿Pero qué tiene que ver con el género? El género es una construcción social y cultural sobre lo femenino y lo masculino, condicionada por los momentos históricos, geográficos, económicos etc. en la que se inscribe."
Sexo y género. Crítica al modelo biológico binario
"La binariedad que propone la clasificación del sexo biológico para las personas, mujer y varón, hoy en día se ve modificada por nuevas maneras de autopercepción y de relación afectiva con los demás…"
Comentario: asume plenamente la validez del discurso LGBTQ+, vinculándolo con la ley 26.743 (derecho a la identidad de género).
Crudeza explícita de las ilustraciones
Se trata de cuatro escenas, dos de ellas de ostensible mal gusto e impudicia. En dos de ellas aparecen sendas parejas jóvenes de homosexuales y lesbianas, abrazados, vestidos con ropa deportiva. Vale decir que se postula un discurso iconográfico donde el deporte aparece como espacio idóneo para la manifestación del vínculo homosexual.
Juicio negativo a priori de la masculinidad
Se plantea una dicotomía entre la masculinidad hegemónica y la masculinidad subordinada. A la masculinidad hegemónica se le adjudican características tales como "la valentía, el honor, la fortaleza, la razón, el liderazgo, el control del dolor físico, el ocultamiento de sentimientos, la competencia y el enfrentamiento…"
Comentario: queda evidente el descrédito de las virtudes históricamente viriles tales como el honor, la fortaleza, la razón o el liderazgo, que se exhiben como negativas por corresponderse con el modelo de masculinidad hegemónica. No se comprende por qué estas notas aceptadas culturalmente como signos de hombría deban suponer actitudes hostiles per se hacia las mujeres o hacia los homosexuales.
Obsérvese la falacia del argumento expuesto que dice que "las identidades masculinas hegemónicas se constituyen en oposición a la homosexualidad y a lo que culturalmente se considera femenino…". Esta afirmación es falsa porque la posesión de estas virtudes no implica de suyo que quien las posea se ejercite en el desprecio o la discriminación de las mujeres o los homosexuales; y más falsa aún, desde el momento en que, tratándose de notas virtuosas, también pueden hallarse en mujeres y en homosexuales. ¿Acaso no las poseyeron Isabel la Católica, o Victoria Regina o Encarnación Ezcurra o Victoria Ocampo o Isabel Armstrong de Elortondo? ¿Acaso no las poseyó Alejandro Magno o cualquiera de los líderes bisexuales del mundo clásico?
En suma, la crítica negativa de la así llamada masculinidad hegemónica y sus notas características (que, en rigor, son virtudes) contiene implícita la desaprobación de la masculinidad en sí misma.